
La alcaldesa Olivia Chow quiere que Toronto deje clara una postura antes del Mundial 2026: que no haya despliegue de ICE en la ciudad durante el torneo. Su moción, presentada ante el consejo municipal, no surge de la nada. Llega en un momento en que la presencia de oficinas de ICE en Canadá ya estaba generando preguntas sobre qué hacen exactamente, qué límites tienen y por qué su papel preocupa más cuando se acerca un evento global que busca atraer visitantes de todo el mundo.
QUÉ QUIERE HACER OLIVIA CHOW
La moción “No ICE in Toronto” pide que el consejo municipal exprese su oposición a cualquier participación de ICE en Toronto, que el City Manager instruya a personal de la ciudad a evitar acciones de apoyo a la agencia, y que Ottawa y Queen’s Park rechacen cualquier despliegue de ICE en la ciudad, especialmente durante la Copa del Mundo. También plantea que la decisión se remita al Toronto Police Service Board. La lógica de Chow es política y simbólica a la vez: si Toronto va a presentarse como una ciudad abierta y segura para residentes y visitantes, no quiere que una agencia tan polémica en Estados Unidos forme parte del entorno de seguridad del torneo.
POR QUÉ EL TEMA CRECIÓ JUSTO AHORA
Toronto será una de las ciudades anfitrionas del Mundial 2026 y recibirá seis partidos entre el 12 de junio y el 2 de julio, incluido el primer partido masculino de la Copa del Mundo en suelo canadiense. La ciudad y el Gobierno de Canadá han dicho que el torneo traerá a más de un millón de visitantes al país, además de una exposición internacional enorme. Eso cambia el tono del debate: ya no se trata solo de una discusión técnica sobre cooperación transfronteriza, sino de qué imagen quiere proyectar Canadá cuando esté bajo los ojos del mundo.
ICE YA TIENE PRESENCIA EN CANADÁ
Una parte importante de esta historia es que ICE no está “llegando” apenas a Canadá. En su propio sitio oficial, la agencia mantiene oficinas de campo en Toronto, Vancouver, Calgary, Montreal y Ottawa. Esas oficinas existen y están identificadas públicamente por ICE. Por eso la pregunta no es si hay presencia de la agencia en Canadá, sino qué alcance real tiene esa presencia y cómo debería entenderse en un contexto como el del Mundial.
QUÉ HACEN ESAS OFICINAS
La presencia internacional de ICE está vinculada sobre todo a Homeland Security Investigations, o HSI, el brazo de investigaciones de la agencia. Según ICE, HSI se enfoca en amenazas y delitos transnacionales, y mantiene una red internacional de más de 90 oficinas en más de 50 países. Su misión oficial incluye investigar crimen transnacional, amenazas a la seguridad nacional, tráfico, delitos financieros y otras actividades que cruzan fronteras. En otras palabras, estas oficinas no se presentan oficialmente como unidades para salir a hacer redadas migratorias en Canadá, sino como puntos de enlace e investigación internacional.
LO QUE NO PUEDEN HACER POR SU CUENTA EN CANADÁ
Aquí está la distinción clave. Que ICE tenga oficinas en Canadá no significa que sus agentes puedan actuar libremente como autoridades policiales o migratorias dentro del país. Global Affairs Canada establece que los investigadores o enlaces policiales extranjeros deben usar canales oficiales para obtener autorización cuando buscan realizar actividades de investigación en Canadá. Además, Ottawa señala que actividades extranjeras de investigación criminal, law enforcement o border protection en áreas restringidas de aeropuertos son incompatibles con funciones diplomáticas o consulares. Eso no elimina todas las dudas, pero sí marca un límite importante: la presencia de la agencia no equivale a autoridad operativa autónoma en territorio canadiense.
POR QUÉ EL MUNDIAL CAMBIA LA CONVERSACIÓN
En circunstancias normales, mucha gente probablemente no repararía en estas oficinas. Pero el Mundial altera el contexto. Toronto quiere recibir delegaciones, aficionados, voluntarios y medios internacionales en un ambiente de bienvenida, no de incertidumbre. Ahí entra la dimensión política de la moción de Chow: incluso si ICE no tiene autoridad para operar por su cuenta en Canadá, cualquier participación visible o cualquier percepción de colaboración durante el torneo puede generar miedo entre ciertos visitantes y abrir una polémica innecesaria en un evento que se supone debe ser una vitrina positiva para la ciudad.
LA DISCUSIÓN REAL NO ES SI HAY REDADAS EN TORONTO
El debate serio no pasa por imaginar escenas de ICE actuando en Toronto como si estuviera en una ciudad estadounidense. Lo central es otra cosa: cuánta transparencia existe sobre el rol de esas oficinas, qué nivel de coordinación mantienen con autoridades canadienses y hasta dónde debería permitirse cualquier involucramiento en un evento masivo como la Copa del Mundo. Ese es el punto donde la moción de Chow conecta con una inquietud más amplia: no solo qué puede hacer ICE en Canadá, sino qué no debería hacer en un momento tan sensible.
LO QUE ESTE CASO DEJA SOBRE LA MESA
La presencia de ICE en Canadá no es nueva, pero el Mundial 2026 la puso en primer plano. La moción de Olivia Chow no cambia por sí sola el marco legal canadiense ni elimina esas oficinas, pero sí empuja una conversación que hasta ahora había permanecido bastante opaca. Y esa conversación es relevante: cuando un país se prepara para recibir a millones de ojos del exterior, la seguridad importa, pero también importa quién participa en ella, con qué mandato y bajo qué límites.
FUENTES:
Fuente: CityNews Toronto — moción de Olivia Chow “No ICE in Toronto”, contenido de la propuesta y contexto político del debate.
Fuente: ICE — páginas oficiales de las oficinas de Toronto, Vancouver, Calgary, Montreal y Ottawa.
Fuente: ICE / HSI — misión, prioridades y red internacional de Homeland Security Investigations.
Fuente: Global Affairs Canada — reglas para attachés policiales y límites a actividades extranjeras de investigación o enforcement en Canadá.
Fuente: City of Toronto y FIFA — calendario de partidos en Toronto y contexto oficial del Mundial 2026.