
Una nueva encuesta internacional dejó una imagen incómoda de Norteamérica: mientras Canadá sigue viendo a su propia gente con confianza, Estados Unidos aparece como el único país del estudio donde más personas describen a sus compatriotas como moralmente “malos” que “buenos”. No es un simple dato curioso. Es una señal de desgaste social.
DOS PAÍSES, DOS FORMAS DE MIRARSE
El contraste fue brutal. En Canadá, 92% de las personas encuestadas dijo tener una visión positiva de la moral y la ética de otros canadienses, y solo 7% expresó una opinión negativa. En Estados Unidos ocurrió lo contrario: 53% dijo que otros estadounidenses son moralmente malos o poco éticos, frente a 47% que los ve de forma positiva. Pew señala además que EE.UU. fue el único de los 25 países analizados donde dominó esa percepción negativa.
Eso importa porque una sociedad no se sostiene solo con leyes o economía. También se sostiene con una mínima confianza entre personas. Cuando esa confianza se rompe, el problema no se queda en la política: se mete en la conversación pública, en la forma de disentir y en la manera en que la gente interpreta al otro. Esta última idea es una inferencia razonable a partir de los datos del estudio, no una conclusión causal demostrada por Pew.
CUANDO EL PROBLEMA YA NO ES EL OTRO, SINO EL PAÍS ENTERO
Lo más duro del hallazgo no es que haya estadounidenses decepcionados de sus rivales políticos. Eso ya se sabía. Lo llamativo es que la desconfianza parece haberse extendido al conjunto de la sociedad. Pew reconoce que nunca había hecho esta pregunta antes, así que no puede afirmar si este pesimismo es algo reciente o una tendencia más vieja. Pero sí deja claro que el dato no es menor: habla de un país que se mira a sí mismo con más sospecha que cualquier otro del grupo analizado.
Y aquí conviene no caer en lecturas simplonas. Esto no prueba que Canadá sea moralmente superior ni que Estados Unidos se haya vuelto de repente un lugar peor. Lo que sí muestra es una diferencia muy fuerte en la percepción interna de ambos países. Uno todavía conserva un colchón de confianza. El otro parece haberlo desgastado bastante.
LA POLÍTICA TAMBIÉN ENSUCIA LA PERCEPCIÓN
Pew sugiere que la política partidista puede ser parte de la explicación. En Estados Unidos, los demócratas y quienes se inclinan hacia ese partido fueron bastante más propensos que los republicanos a decir que otros estadounidenses son moralmente malos: 60% frente a 46%. El estudio añade que este patrón no es exclusivo de EE.UU.; en más de la mitad de los países encuestados, quienes no apoyan al partido gobernante tienden a juzgar peor a sus conciudadanos.
Canadá también muestra algo de ese fenómeno, pero mucho menos marcado. Según Global News, 12% de los simpatizantes conservadores dijo ver a otros canadienses como inmorales o poco éticos, frente a 4% entre liberales y 3% entre simpatizantes del NDP. O sea: la diferencia existe, pero no alcanza el mismo nivel de fractura que se ve al sur de la frontera.
EL CHOQUE NO SOLO ES POLÍTICO, TAMBIÉN CULTURAL
La encuesta también preguntó por temas concretos de moral social, y ahí volvió a aparecer distancia entre ambos países. Los estadounidenses fueron más propensos que los canadienses a considerar moralmente inaceptables la homosexualidad, el aborto, las relaciones extramaritales y el divorcio. En cifras reportadas por Global News con base en el estudio, la brecha fue de 39% contra 15% en homosexualidad, 47% contra 19% en aborto, 90% contra 76% en relaciones extramaritales y 23% contra 11% en divorcio.
Tampoco hay que exagerar eso. El propio reporte aclara que en algunos temas las diferencias entre Canadá y EE.UU. se acercan al margen de error, y que en varias conductas Estados Unidos no aparece como el país más moralista del mundo, sino más bien en una zona media. En otras palabras: el problema no parece ser solo que los estadounidenses juzguen más comportamientos como inmorales, sino que juzgan con más dureza a su propia sociedad.
CANADÁ NO ES PERFECTO, PERO AQUÍ SALE MEJOR PARADO
Canadá no queda bien librado porque sea un paraíso. Queda mejor parado porque, al menos en esta encuesta, todavía conserva algo que hoy vale oro: la idea de que la mayoría de la gente no está moralmente podrida. Eso cambia mucho. Cambia cómo se debate, cómo se convive y cómo se soporta la diferencia sin convertir todo en una pelea de absolutos. Esa es la parte realmente importante del estudio.
La lectura fácil sería usar estos datos para presumir que Canadá “gana” y Estados Unidos “pierde”. Esa lectura no sirve. La útil es otra: cuando un país empieza a desconfiar de sí mismo, la polarización deja de ser un tema político y se vuelve un problema de tejido social. Y eso es mucho más serio.
FUENTES:
Pew Research Center, estudio internacional sobre moralidad y ética en 25 países, publicado el 5 de marzo de 2026.
Global News, cobertura del contraste entre Canadá y Estados Unidos basada en el reporte de Pew, publicada el 5 de marzo de 2026 y actualizada el 6 de marzo de 2026.