
Una reciente encuesta realizada por la Saskatchewan Union of Nurses (SUN) encendió las alarmas sobre el estado actual del sistema de salud en la provincia. Más de 1,700 enfermeras participaron en el sondeo, respondiendo preguntas relacionadas con sus condiciones laborales y su permanencia en la profesión.
Los resultados son preocupantes:
- 53% de las enfermeras admitieron haber considerado renunciar a su trabajo en el último año.
- 82% señalaron que la falta de personal está poniendo en riesgo directo a los pacientes.
Aunque el gobierno provincial ha resaltado un aumento en las cifras de reclutamiento, SUN insiste en que no basta con atraer a nuevos profesionales, sino que es urgente implementar medidas de retención que garanticen mejores condiciones laborales y reduzcan el agotamiento del personal de enfermería.
Esta situación refleja un desafío cada vez más frecuente en el sector salud a nivel nacional: la presión sobre quienes están en la primera línea de atención, especialmente después de la pandemia, sigue siendo insostenible sin cambios estructurales.
La periodista Katherine Ludwig presentó un reporte completo sobre esta problemática en Global News, subrayando la urgencia de escuchar a las enfermeras y atender sus demandas para proteger tanto al personal como a los pacientes.