¿Por qué los niños canadienses se equivocan sin miedo y los latinos no?

Criar hijos no es solo una elección personal: es un reflejo del país donde crecen.
Entre Canadá y Latinoamérica, una diferencia clave aparece desde la infancia: cómo se enseña a enfrentar el error. Esa diferencia puede influir en la confianza, la toma de decisiones y la forma en que los niños se relacionan con el riesgo a lo largo de su vida.

Contexto: dos culturas, dos prioridades al criar

La crianza no ocurre en el vacío. Está moldeada por el entorno social, la seguridad, la economía y las expectativas culturales. Por eso, comparar el parenting latino con el canadiense no es hablar de “mejor” o “peor”, sino de qué valores se refuerzan con más fuerza.

En muchos países de Latinoamérica, la crianza suele priorizar el respeto, la obediencia y el control como formas de protección. En Canadá, en cambio, es más común un énfasis temprano en la autonomía, el diálogo y la experimentación guiada. Ambas responden a realidades distintas.

¿Qué dice la ciencia sobre estilos de crianza?

La psicología del desarrollo ha identificado distintos estilos parentales. De acuerdo con la American Psychological Association, el estilo conocido como autoritativo —que combina calidez emocional, límites claros y comunicación— se asocia con mejores resultados socioemocionales y académicos.

Esto no significa ausencia de reglas. Significa que el límite se explica y el error se utiliza como parte del aprendizaje, no como una amenaza a la identidad del niño.

Parenting canadiense: aprender haciendo

En Canadá, muchas guías clínicas y educativas promueven una disciplina que enseña en lugar de castigar. La Canadian Paediatric Society enfatiza la importancia del vínculo seguro, la validación emocional y las rutinas consistentes, especialmente en la primera infancia.

Además, el contexto institucional importa. Políticas como las licencias parentales y apoyos a la familia, impulsadas por el Government of Canada, reducen la presión constante sobre madres y padres. Con más red de apoyo, suele haber más espacio para la paciencia y la enseñanza gradual.

Parenting latino: cuidado a través del control

En muchos hogares latinoamericanos, la crianza se apoya en la familia extensa, el respeto a la autoridad y la protección mediante normas estrictas. En contextos donde existen más riesgos reales —violencia, transporte inseguro, menor protección institucional— controlar se convierte en una forma legítima de cuidar.

El desafío aparece cuando el mensaje implícito se vuelve constante: equivocarse es peligroso. Con el tiempo, ese mensaje puede limitar la exploración y reforzar el miedo a fallar, incluso en entornos donde el riesgo ya no es el mismo.

Error, amenaza y cerebro infantil

La neurociencia ha mostrado que el cerebro infantil es altamente sensible a la forma en que se responde al error. Cuando equivocarse se asocia repetidamente con castigo, vergüenza o miedo, se activan con mayor frecuencia los circuitos relacionados con la amenaza y el estrés.

Esto no determina el futuro, pero sí influye en cómo una persona enfrenta la incertidumbre, aprende cosas nuevas o toma decisiones en la adultez.

Criar entre dos culturas: desaprender para volver a enseñar

Para muchas familias latinoamericanas que viven en Canadá, la crianza se convierte en un proceso de ajuste constante. No se trata de abandonar lo aprendido ni de copiar otro modelo, sino de negociar entre el control que protegía y la autonomía que ahora es posible.

En ese punto, criar implica elegir conscientemente qué límites siguen siendo necesarios y cuáles pueden transformarse en oportunidades de aprendizaje.

Impacto en la vida cotidiana

Estas diferencias culturales suelen reflejarse en situaciones comunes:

  • cómo reaccionan los niños ante un error escolar,

  • qué tan cómodos se sienten al expresar desacuerdo,

  • o cuánta confianza desarrollan para intentar algo nuevo sin miedo al fracaso.

No son rasgos individuales aislados, sino aprendizajes acumulados desde la infancia.

La diferencia entre Canadá y Latinoamérica no está en quién quiere más a sus hijos, sino en qué se les permite aprender del error. Criar no es decir siempre “sí”, ni repetir automáticamente los “no” del pasado. Es decidir, con conciencia, qué miedos heredamos… y cuáles ya no necesitamos transmitir.

Fuentes
  • American Psychological Association (APA) — Estilos de crianza y desarrollo socioemocional.

  • Canadian Paediatric Society (CPS) — Recomendaciones sobre crianza positiva y disciplina.

  • Government of Canada — Políticas de apoyo familiar y licencias parentales.