
Una innovación que no todos están disfrutando.
LA NUEVA MIRADA DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Espectacular para algunos, incómodo para otros.
En los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina, muchos espectadores notaron algo nuevo incluso antes de fijarse en las medallas: un zumbido constante siguiendo a los atletas a toda velocidad. No era parte del entorno natural ni del público. Era un dron.
Desde pistas de esquí hasta descensos alpinos y circuitos de luge, los Juegos están siendo observados desde ángulos nunca antes vistos, gracias a una nueva generación de drones que está transformando la forma en que se transmite el deporte.
¿QUÉ CAMBIÓ EN LA TRANSMISIÓN?
Los Juegos Olímpicos han usado drones desde 2014, pero la diferencia ahora es el tipo de tecnología. Se trata de drones FPV (first-person view), capaces de volar a gran velocidad, inclinarse, descender y girar siguiendo exactamente los movimientos de los atletas.
Estos drones no solo vuelan cerca: replican la perspectiva del deportista, permitiendo que quien mira desde casa experimente la velocidad, el vértigo y la precisión de cada maniobra.
UNA EXPERIENCIA MÁS CERCANA… DEMASIADO CERCANA
Para los organizadores, el objetivo es claro. El Comité Olímpico Internacional ha señalado que busca ofrecer la mejor experiencia posible tanto para quienes están en el estadio como para quienes siguen la competencia a distancia.
Desde ese punto de vista, los drones cumplen su promesa: acercan al público como nunca antes. En pruebas como el esquí alpino o el freeski slopestyle, la cámara acompaña cada salto y cada giro, generando una sensación casi inmersiva.
Pero esa cercanía también ha generado incomodidad.
EL ZUMBIDO QUE NO PASÓ DESAPERCIBIDO
Durante algunas competencias, el sonido de los drones fue claramente audible en la transmisión. En ciertos momentos, incluso opacó el ambiente natural de la prueba. En redes sociales, varios espectadores compararon el ruido con las vuvuzelas del Mundial de fútbol de 2010, famosas por dominar cualquier otra señal sonora.
La crítica no se limita al público. Algunos atletas han reconocido que la presencia del dron resulta distractora, especialmente cuando vuela muy cerca durante descensos a alta velocidad.
LO QUE PIENSAN LOS ATLETAS
Aunque varios deportistas han reconocido que las tomas son impresionantes, también han señalado áreas de mejora. Algunos preferirían ángulos que reflejen mejor la perspectiva de los jueces, mientras que otros han admitido que la cercanía del dron puede romper la concentración en plena competencia.
Aun así, incluso entre las críticas, hay consenso en algo: las imágenes son impactantes.
UNA TECNOLOGÍA QUE EXIGE ENTRENAMIENTO EXTREMO
Detrás de cada toma hay pilotos especializados que entrenan durante meses, tanto en simuladores como en las sedes reales de competencia. Seguir a un esquiador a más de 70 km/h o recorrer un túnel de luge no es solo cuestión de tecnología, sino de precisión humana.
Para muchos expertos, el nivel de preparación de estos pilotos se acerca, en disciplina y dedicación, al de los propios atletas.
UNA EVOLUCIÓN QUE AÚN SE ESTÁ AJUSTANDO
Desde el Comité Olímpico Internacional reconocen que esta tecnología representa una evolución. También admiten que el público no está acostumbrado ni a las sombras que proyectan los drones ni a su sonido constante.
La pregunta no es si esta tecnología llegó para quedarse, sino cómo se integrará sin interferir con la experiencia deportiva.
UNA NUEVA FORMA DE MIRAR EL DEPORTE
Los drones están cambiando la manera en que vemos los Juegos Olímpicos. Para algunos, hacen el espectáculo más emocionante y cercano. Para otros, cruzan una línea entre documentar el deporte y alterar su esencia.
Como muchas innovaciones, el debate no gira solo en torno a la tecnología, sino a hasta qué punto queremos estar dentro de la acción.
FUENTES
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CBC Sports – Cobertura sobre drones FPV en Milano-Cortina
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Comité Olímpico Internacional – Declaraciones sobre innovación en transmisión
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Especialistas en drones y transmisión deportiva